Todos los seres humanos somos diferentes. Esa maravillosa individualidad es un patrimonio que respetamos y protegemos, porque solamente de su suma resultan las colectividades y las culturas: la sociedad.
Somos, además, imperfectos. Ahí está nuestra belleza y originalidad.
Admitimos, pues, que la justicia y la igualdad no existen, y son inalcanzables, pero hacemos de ellas nuestra meta y no dejaremos de perseguirlas.
Solidaridad y caridad no son sinónimos. Estamos convencidos de ello
Los proyectos empresariales con vocación social son el medio más adecuado para equilibrar la balanza de la desigualdad.
Toda contribución debe ser retribuida: lo que queremos es gente comprometida a aportar trabajo y profesionalidad o a invertir en nuestros proyectos.
Nos declaramos independientes de cualquier ideología política, credo religioso o interés creado, desde el respeto a todas las ideas.
Nos consideramos, en consecuencia, legitimados a aceptar el apoyo de cualquier grupo o individuo en base a la oportunidad y la conveniencia para nuestros proyectos, manteniendo nuestra independencia.
Colaboraremos con otros proyectos, siempre que nos acerque a nuestras metas, sin comprometer nuestra identidad.
La felicidad se alcanza a través de la entrega, contribuyendo, colaborando, amando.